En la provincia de Mendoza puede practicarse escalada a través del hielo en cascadas congeladas naturales o artificiales, o en glaciares.
En ambas prácticas las técnicas son similares; se escala en 12 puntas gracias a los accesorios que se aplican a las botas y que se denominan crampones, más piquetas y demás elementos de seguridad (cascos, cuerdas, mosquetones, tornillos, etc.).
Los especialistas mendocinos aseguran que uno de los secretos de la escalada en hielo, al igual que en la roca, “es ahorrar energía”. Y agregan: “se requiere mucho entrenamiento para adquirir una técnica. Es importante el entrenar con piquetas, mantenerse con las dos puntas de los crampones y controlar los músculos de las pantorrillas. Y sobre todo entrenar la cabeza, hay que ser conciente de cada movimiento”.



