Además del gomón y de los remos, los ocupantes de la balsa deberán portar su chaleco salvavidas y su casco.
Se recomienda llevar calzado cómodo y otro de recambio ya que es imposible salir seco del recorrido. A veces, se recomienda utilizar un traje impermeable y el traje de neoprene se usa cuando la temperatura del agua o ambiente son muy bajas.
Las balsas inflables son diseñadas específicamente para navegar en ríos caudalosos y rápidos por lo que sus materiales con resistentes y de gran calidad. Debido al constante ingreso de las “aguas bravas” poseen un piso auto evacuante que cumple con la misión de eliminar agua y alivianar el peso de la balsa. Los tipos de balsas son variados y sus medidas oscilan entre los 3,5 metros y los 5,5 metros. Es importante que tengan estancos independientes para que –en caso de pinchaduras- se pueda seguir navegando sin dificultad.
Los guías de rafting son un “elemento” necesario. Ellos evalúan las aptitudes de los pasajeros de la balsa y autorizarlos a utilizar remos ya que es el responsable directo de la embarcación. Es obligación que lleven chaleco salvavidas, casco, una bolsa de rescate y traje de neoprene si amerita. Para ser guía de rafting se debe lograr la certificación necesaria que otorga la Federación Internacional de Rafting que en nuestro país es entregada por la Asociación Argentina de Rafting (ARAFT).



