Mendoza puede presumir que sus montañas son el techo de América. Su Centinela de Piedra (Cerro Aconcagua) con sus 6952 msnm es una muestra de ello. Además, la tercera parte de la superficie de la provincia de Norte a Sur, es cubierta por zona montañosa.
Mendoza tiene tres unidades orográficas, que se encuentran bien definidas. La Cordillera Principal tiene un promedio de altura de 6.500 msnm aproximadamente. La Cordillera Frontal, tiene un promedio de altura de 5000 msnm y la Precordillera con alturas promedios de 4.500 msnm. En estos parajes surcados de valles, ríos y quebradas, la aventura se esconde a cada paso y la adrenalina de “danzar entre nubes” es una experiencia que no podés dejar pasar.
El ascensionismo consiste en ascender cerros por lugares que no ofrezcan dificultades técnicas que impliquen colocar cuerdas fijas, escalada, rapeles numerosos, etc. Es, en definitiva, una actividad que nos puede llevar a grandes alturas con pocas dificultades técnicas en el tránsito de sus rutas. Sin embargo, hay que recordar que la montaña siempre esconde sorpresas que pueden tornarse complejas y peligrosas: falta de orientación, tránsito en tormentas, cruce de ríos, mala aclimatación, paso por glaciares, etc. Por eso hay que tener en cuenta que este deporte requiere de compromiso, buen estado físico y práctica permanente.
Pero no te asustes. La montaña mendocina, si sabes tratarla, puede convertirse en la mejor de tus vivencias.
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