Bajar un cerro casi sin pedalear pero sin perder la tensión o desafiar el campo con nuestras piernas provoca lo que los amantes de este deporte denominan “adrenalina pura”. Mendoza posee infinidad de circuitos para los amantes de la bicicleta de aventura debido a que su geografía montañosa no tiene desperdicio para este deporte que suele practicarse en grupo pero apoyado en las habilidades personales de sortear “obstáculos”, de vencer pendientes y conquistar cimas.
Parate en los pedales y dale sin respiro. Esto no es el gimnasio, bienvenido al mundo real…



