Escalada en hielo


¿Puede existir alguna situación donde el frío extremo es  algo encantador? Si, muchas veces, y  la escalada y el tránsito en hielo no es la excepción.

Las manos y los pies se transforman en extremidades punzantes, crampones y piquetas se clavan una y otra vez en el agua congelada de la cascada o en el hielo ancestral de un glaciar.

El éxtasis está presente en cada movimiento, en cada pensamiento que medita el próximo avance, en cada balanceo que intenta ahorrar el máximo de energía.

Son instantes mágicos donde el mundo se detiene para dejarte sólo con tu circunstancia.

¿Vas a dejar de experimentar ese mundo de sensaciones? La vida es corta, Mendoza y sus hielos te esperan.

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