El agua es la base para la hidratación saludable

Al realizar actividad física no podés olvidarte la botellita con agua para mantenerte hidratado. El cuerpo responde de otra manera. Carina González, nutricionista, nos explica la importancia de generar un hábito en la ingesta de líquido.

Con la llegada de la primavera surge la necesidad o las ganas de disfrutar de los espacios verdes, de las actividades o deportes al aire libre e incluso de las rutinas aeróbicas o con aparatos. Entonces se incrementa el número de caminantes, de ciclistas, de corredores o de asistentes a gimnasios, algunos quizás pensando en llegar diez puntos al verano. Pero muchas veces se olvidan algunos hábitos que complementan la actividad elegida. Entre ellos, la hidratación, casi tan importante como la alimentación. 


Por ello consultamos a la licenciada en Nutrición, Carina González, docente de la Universidad Juan Agustín Maza y autora del libro Nutrición en la Montaña, quien indicó que “la hidratación no es un tema menor. Es de vital importancia tanto en adultos como en niños”. 


¿El punto es cómo y cuándo nos hidratamos? ¿Todo suma? Al respecto mencionó que “si bien todas las bebidas hidratan, la mejor elección es el agua. Y es muy importante medir la cantidad que se consume para generar un hábito. La forma más sencilla de hacerlo es utilizando una botella de medio libro, tomando dos durante la mañana y dos por la tarde. De esa manera nos aseguramos dos litros diarios. Si no se usa una botella puede contabilizarse con vasos de 200 mm, cuatro por la mañana y cuatro por la tarde”.


Algunas personas no se acostumbran al agua o indican simplemente que no les gusta o que les cae mal. En relación a esto la nutricionista indicó que “se recomienda comenzar por sorbos, de a poco, para poder generar un hábito. Y es importante hacerlo fuera de las comidas, porque la hidratación se hace efectiva lejos del almuerzo o la cena”.


Y sostuvo que si bien todas las bebidas hidratan, es preferible dejar de lado las gasificadas o con conservantes y optar por las infusiones como por ejemplo el té de manzanilla.

En relación a la salud

Gonzáez explicó también que el cuerpo necesita el agua para el buen funcionamiento digestivo, transportar distintos elementos a las células, remover desechos y toxinas, mantener la elasticidad de la piel, equilibrar la temperatura corporal, lograr el buen funcionamiento cerebral y cardíaco y para proteger músculos y articulaciones.


“Somos un 70 por ciento de agua y cuando no nos hidratamos el cuerpo puede dar señales, como por ejemplo dolor de cabeza, falta de energía o de concentración”, dijo.
Mencionó también que hay que tener en cuenta la cantidad de sodio que poseen algunas aguas envasadas cuando quien las consume tenga restricción del mismo. 
Comentó que muchas veces los deportistas preguntan qué bebidas pueden consumir y que la respuesta depende de “la actividad física que realicen, del entrenamiento, del lugar donde lo hacen y de la rutina. Pero se puede potenciar la hidratación con los productos que poseen concentraciones minerales como el Gatorade o Power”.  


Finalmente y a modo de consejo indicó que para “estar sanos es necesario realizar una actividad física adecuada a la edad y condiciones de cada uno, alimentarse en forma equilibrada y estar siempre bien hidratados”.

Para recordar

1-Lo más práctico es tener siempre a mano una botella con agua.
2-Utilizar botella de medio litro que permita contabilizar el consumo y que se pueda llevar en el bolso o mochila, con la posibilidad de recarga fácil.
3-Tratar de no tomar el agua durante el almuerzo o cena.
4-Lo ideal son dos botellas de medio litro durante la mañana y dos por la tarde.
5-Si bien también hidratan, evitar las bebidas gasificadas o con conservantes.