Espiritualidad, naturaleza y aventura en "Experiencia cumbre"

El Aconcagua, la vida en la naturaleza y la espiritualidad que ello conlleva conviven en este documental con tintes de ficción de Magalí Buj y Federico Palumbo, que se estrenó en setiembre en la plataforma Cine.ar.

"Como mendocina la montaña siempre estuvo cerca. Pero con el tiempo el motivo de visitarla fue cambiando, ya no me movilizaba simplemente un interés recreativo, sino una búsqueda. Desde hace años voy allí para relajarme, meditar, encontrar inspiración. Cuando uno se aleja de la ciudad y entra en los senderos de los gigantes de piedra puede escuchar el silencio, bajan los ruidos de la cotidianeidad", dijo a  la agencia de noticias Télam la realizadora.

En una de esas visitas a la montaña, Buj conoció a Palumbo y entre los dos pensaron cómo poder transmitir sus experiencias a través del lenguaje común de ambos: el cine.

Así, sumaron al proyecto a la actriz italiana Loredana Cannata, que hace de "guía" en el filme. Es quien viene desde su país natal a pasar por la misma experiencia de los directores, en búsqueda de conocerse a sí misma por medio de rituales y actividades cercanas al espíritu y a la naturaleza.

"En la religiones, el contacto con 'este algo' termina demandado a los representantes, a intermediarios que con sus sacramentos se supone guían a los fieles".

"Suponemos -dijo Palumbo.- que hay un público que se pregunta por el sentido de la vida, y esta pregunta a veces se acompaña con una búsqueda de algo, algo insólito, algo que nos diga 'existe una realidad que los ojos no ven todos los días'. Estas experiencias inmediatas son las que seguramente terminan con la muerte del cuerpo físico, mientras si hay algo que trasciende, es un tipo de experiencia que va más allá de todo esto".

Télam: En el filme hablan sobre la búsqueda de lo espiritual por fuera de las religiones occidentales.

Federico Palumbo: Las religiones con sus instituciones e infraestructuras se alejan de la experiencia. Lo místico tiene una posibilidad de un contacto directo con la experiencia de lo sublime. En la religiones, el contacto con "este algo" termina demandado a los representantes, a intermediarios que con sus sacramentos se supone guían a los fieles. Parece que hay mucha gente que busca una experiencia directa, y esta búsqueda la lleva fuera de lo tradicional, porque esto tradicional en realidad perdió lo que sería lo suyo, "la tradición" en el sentido de una enseñanza que apunta a la experiencia de lo sublime.

T: También dicen que esto entró como una "moda" a occidente.
FP: La moda quizás es una etapa donde varios se acercan a una escuela, a una práctica, a veces siguiendo algunos líderes carismáticos. En términos generales, las modas en este ámbito son un aspecto sintomático secundario, porque lo primario es algo mucho más radicado en el ser humano, con su afán de su conocer, en su búsqueda de un sentido. Hoy todo esto está cambiando y hay una creciente desestabilización de las creencias básicas, de lo que era obvio. En fin, más allá de las modas, hay un claro proceso de cambio en este ámbito, la búsqueda trascendental es como un caudal de agua que siempre irá buscando su caminos para llegar al océano.

T: ¿Cuál creen que es el diálogo que existe entre las religiones y la espiritualidad con la naturaleza?
FP: Desde Zaratustra siempre ha sido un tema. Será que en la naturaleza podemos encontrar un lugarcito silencioso, un desierto donde meditar, o una montaña para aislarnos. En la naturaleza vivimos y nos reflejamos.

Magalí Buj: En ciertas ocasiones, en contacto con la naturaleza la percepción del tiempo es distinta y la calma de sus espacios invita a predisponemos para que puedan surgir experiencias profundas. Algunos hablan de momentos mágicos, otros de experiencias místicas o espirituales. Si bien es difícil de precisar, no parece ser lo mismo un momento de profunda calma interior o de profunda alegría que una experiencia religiosa propiamente dicha. Los signos de esto trascendente son momentos de contacto con lo sagrado, a veces por una puesta de sol. O producidos intencionalmente, pero en ambos casos es necesario hacer un gran silencio interior, aquietar la mente y buscar adentro.