La importancia del guía profesional de montaña

La montaña puede mostrar situaciones ideales para disfrutarla, pero también suelen presentarse situaciones complejas o extremas. En ese momento la figura del guía profesional aporta un plus de seguridad y de aprendizaje cuando la actividad es compleja

En Mendoza, como en otras partes de la Argentina,  el acercamiento a la montaña para disfrutar de un paseo en contacto con la naturaleza es cada vez más recurrente. También hizo su aparición el “turista de montaña”, y es aquel que intenta, a veces con poca preparación, alcanzar objetivos que hasta hace algunos años eran sólo abordados por montañistas experimentados. 

Trekking en Aconcagua

Esta situación está dentro de lo que hoy se define como actividades propias del turismo aventura, turismo activo o actividades en contacto con la naturaleza,  y muchas veces son organizadas por individuos u instituciones que no cuentan con el conocimiento necesario para responder en situaciones riesgosas.  

En ese contexto, hoy la figura del guía profesional de montaña o trekking es clave a la hora de gestionar el riesgo de una excursión y  atender a la seguridad del grupo. 

La montaña puede ofrecer condiciones climáticas ideales, pero cambiantes, lo que era un día de sol espléndido en pocos minutos puede volverse un temporal cerrado con temperaturas bajo cero; en la cual los excursionistas pueden pasar un mal momento y poner en riesgo su vida, en especial si no se ha considerado la variable clima al momento de planificar la salida. 

También una simple torcedura de tobillo puede demorar un regreso y complicar el desarrollo de una excursión. 

En estas y otras situaciones, la capacidad de un guía profesional de montaña la actividad puede resultar más sencilla y segura. 

El guía es un montañista profesional que, al manejo de las técnicas y materiales necesarios, suma una relación directa y un valiosísimo conocimiento del medio y de su estado actual, detalles que pueden resultar vitales en una salida. Además, el guía valorará las capacidades y expectativas de los miembros del grupo, asesorándonos sobre la actividad y aconsejándonos prudentemente la renuncia si observa carencias graves.

Nos enseñará a hacer un buen uso del material técnico, nos asegurará en los pasos más complicados y hará que todo el grupo marche unido. Además de los puntos peligrosos, el guía conoce las vías de escape, propondrá alternativas ante un imprevisto y, si llegara el caso, solicitará socorro y seguirá los protocolos de actuación durante un posible rescate.

Nos enseñará a hacer un buen uso del material técnico, nos asegurará en los pasos más complicados y hará que todo el grupo marche unido. Además de los puntos peligrosos, el guía conoce las vías de escape, propondrá alternativas ante un imprevisto y, si llegara el caso, solicitará socorro y seguirá los protocolos de actuación durante un posible rescate.

Fuentes: algunos conceptos se tomaron del portal Montaña Segura.