Turismo, viñas y montañas

El proyecto hotelero de la bodega Rosell Boher se destaca por su alojamiento junto a los viñedos y por las montañas del Cordón del Plata como telón de fondo. 

En el corazón de Luján de Cuyo, en Alto Agrelo, a 40 minutos de la capital de Mendoza,  Rosell Boher Lodge se caracteriza por ser un distinguido hotel boutique entre viñas y ofrecer una experiencia única a los turistas que buscan el contacto con la naturaleza y el vino.


El Guest House cuenta con 3 habitaciones,  3 villas privadas con terrazas con vistas privilegiadas a la cordillera de Los Andes, fogones y jacuzzis, entre otros servicios y una cava de vinos especialmente preparada para la degustación de vinos. 


Actualmente, se encuentra en desarrollo la construcción de nuevas 7 villas privadas. 


Con visitantes extranjeros en su mayoría, se destacan los brasileros, quienes “están descubriendo el mundo del vino y del espumante” cuenta Alejandra Posleman, anfitriona del proyecto en Mendoza.

 

 

La  experiencia con el vino es algo que se ha pensado en detalle, los visitantes pueden cosechar las vides, podar las plantas, trasladar los tachos hasta la bodega y observar de manera privilegiada la transformación de esos frutos en vinos y espumantes.


Además quienes elijan este destino, podrán disfrutar también de una de las mejores zonas vitivinícolas de la Argentina, ya que allí se producen los mejores vinos de Mendoza y se han desarrollado las bodegas más importantes de la región.