El mendocino Juan Araya en la cumbre del Denali

El 29 de mayo el guía de montaña mendocino, junto a montañistas norteamericanos , coronó la cumbre del monte Denali, en Alaska. Temperaturas extremas y largas travesías, fueron algunas de los desafíos sorteados por el grupo.

“El lugar es formidable, para cualquiera que le guste la montaña y los sitios inhóspitos, y este lugar cumple con todos los requisitos. Por otro lado, la idea de haber vuelto al concepto madre de una expedición en lo que hace a la autonomía, es una de las cosas que más destaco”, sintetiza el guía al ser consultado por las sensaciones dejadas en su última expedición.

El monte Denali está ubicado a 16 mil km de la ciudad de Mendoza, casi en el centro geográfico de Alaska; por las distancias a cubrir, la gran cantidad de nieve, temperaturas que alcanzan varias decenas de grados bajo cero, y los peligros que acechan bajo la forma de grietas ocultas, hacen de ésta actividad una aventura sólo permitida para montañistas con experiencia en este tipo de desafíos.

“Es un lugar enorme, y las condiciones que impone son de extrema rigurosidad” relata Araya. Desde lo técnico, meterse en el lugar y transitarlo con expectativas de hacer cumbre, implica desarrollar y tener claro algunas técnicas y habilidades muy particulares que son tránsito en nieve, hielo y glaciares”.

Para los simples mortales, como quién escribe esta nota,  una travesía en nieve puede ser algo “desestresante”, y seguramente lo  sea, pero no estos lugares.

“Uno de los grandes temores son las grietas - cuenta Juan - porque el glaciar se comporta como un río en cámara muy lenta, se está desplazando todo el tiempo,  entonces se forman grietas. El desafío es no caer en ellas, porque algunas están tapadas totalmente”.

Para no dejar nada librado a la suerte, el grupo estaba familiarizado con el uso de técnicas de rescate y auto rescate, además del uso de herramientas específicas. “Usamos una sonda de unos tres metros, que a medida que avanzamos la vamos clavando en la nieve, y cuando hay una capa de nieve con una capa de aire abajo, significa que hay una cavidad, y la sonda pasa sin resistencia hacia abajo, entonces hay que buscar otro lugar que esté habilitado para pasar”

Otro dato destacado de este confín, es que el  Denali exige una vuelta al concepto de expedición autogestionada, ya que no existen los servicios de porteo como en otras montañas, por ejemplo, nuestro cerro Aconcagua.

“Es una expedición alpina en el sentido más estricto, no hay empresa que brinde servicios con campamentos base o porteadores; no hay logística, todo es autogestionado por el grupo. Cada uno lleva su equipo personal y todo el equipo que corresponda al resto de los integrantes” En ese contexto, el uso de trineos se hace fundamental para el transporte de la carga. “Durante 7 u ocho días usamos trineos, y depende de la forma en que lo uses puede ser tu mejor amigo o peor enemigo”, recuerda Juan.

Las expediciones  a la montaña tienen una duración que promedia entre los 18 y 21 días.

“Tardamos 23 días, tuvimos que aguardar a que el clima mejorara. Se combinaron nevadas importantes con vientos muy fuertes, y la arista para la ascensión está muy expuesta”, recuerda el guía.

Llegamos al día de cumbre, pero entre todos los deportes que existen el montañismo es uno de los más duros. Y cumpliendo con esa tradición, el grupo tuvo que esperar que las  condiciones climatológicas mejoraran para intentar la ascensión final.

“Tuvimos que esperar 4 días. Con 35 grados bajo cero durante la noche y vientos muy fuertes que alcanzaban los 100 km/h. El mayor temor era que los vientos rompieran los parantes de la carpa, tuvimos que taparla con nieve para que no se dañara, y al menos en cuatro oportunidades rehicimos el muro  de nieve que protegía el campamento, ya que era destruído por la fuerza del viento”

Pero la historia tuvo final feliz, el grupo hizo cumbre el 29 de mayo, luego de sortear desafíos técnicos y físicos propios a este tipo de expediciones. Y volvemos a las palabras que dieron origen a esta nota: “El lugar es formidable, para cualquiera que le guste la montaña y los sitios inhóspitos, y éste lugar cumple con todos los requisitos”.

Perfil

Juan Araya, es profesor de educación física, aunque ejerció poco tiempo como docente, ya que su especialización en montaña inmediatamente lo llevó a recibirse de guía de montaña y trabajar en todas los puestos que implica esta actividad. 

Araya también es padre de cuatro hijos, y docente  de la EPGAMT (Escuela Provincial de Guías de Alta Montaña  y Trekking).

Para escuchar el audio completo en nuestro perfil en Sound Clound, que corresponde al programa de radio especializado en la temática Salto Al Vacío.

Características Monte Denali

Anteriormente llamado monte McKinley es la montaña más alta de América del Norte con una altitud de 6190 metros. Dada su cercanía al círculo polar ártico las condiciones climáticas hacen que sea una de las montañas más difíciles de ascender.

Estaciones metereológicas ubicadas en la montaña han registrado temperatura de – 59 grados bajo cero.

Una expedición dependiendo del formato, privada o no, puede variar entre los 8 y 10 mil dólares.

Está ubicado a unos 16 mil km de la ciudad de Mendoza.

?Autor de la nota: David Barroso.